LA MONTURA ECUATORIAL IV

Hola a tod@s:

Como última entrega a la montura ecuatorial, vamos a hacer referencia a la llamada “puesta en estación” de la montura ecuatorial.

No pretendo afrontar este tema como un “tutorial” para este menester, pero es de obligado cumplimiento tener claro que este paso es crucial para una observación eficaz y cómoda, ya que, de ello dependerá de la mínima manipulación de los mandos de la montura para una precisa observación, y ya no digamos si queremos realizar astro-fotografía.

Básicamente podemos definir este paso como el posicionado de la montura con la mayor aproximación de alineamiento de ésta con respecto a la polar en cada fecha de la observación, para lo cual las monturas ecuatoriales poseen un orificio en el llamado EJE POLAR con unas marcas de centrado en la óptica interna de dicho orificio, cuyo fin es situar la estrella polar dentro de la marca que obtenemos al situar la fecha y hora indicadas en las ruedas temporarias, instaladas para este fin, las cuales rodean el orificio anteriormente mencionado. Este proceso, que requiere unos conocimientos específicos, que intentaré referenciar más adelante deberá ser posterior a la “colimación” de la óptica que contiene las marcas antes descritas, y que, suelen ser similares a las utilizadas en las miras telescópicas de diversos instrumentos, y que yo, personalmente colimo realizando unos sencillos, pero pacientes pasos, y que consisten en tomar una referencia fija, (normalmente utilizo un vértice de un tejado o el vértice del cono de un capuchón de chimenea o el ideal, el receptor central de una antena parabólica), colocando la marca del centro de la mira en dicho punto, en la posición en que la barra de contrapesos se sitúe perpendicular al suelo, para posteriormente hacer que coincida en el punto elegido la marca en cuestión cuando rotamos el eje de ascensión recta en posiciones diferentes a 45 grados de la elegida primeramente, rectificando mediante los tornillos de colimación del visor la óptica que contiene las marcas antes citadas hasta hacer que la rotación del eje A.R. no provoque variaciones de la marca respecto al punto de centrado elegido.

Este sencillo paso es el que proporcionará un preciso centrado de la montura o “puesta en estación”, atendiendo a las instrucciones que el fabricante normalmente proporciona o, si tenemos una montura computerizada, siguiendo los pasos del ordenador de la montura, para obtener el alineamiento de la misma.

Existen otras posibilidades para conseguir la alineación de las monturas ecuatoriales, como es el método llamado de “la deriva”, realizado mediante el propio tubo óptico de nuestro telescopio, en base a la utilización de oculares reticulados, muy recomendables para la puesta en estación de las monturas computerizadas, para el centrado de las estrellas marcadas por el programa de la montura, y que podemos iluminar, todo ello en aras de tener una placentera observación.

Como referencia para incidir en estos conocimientos me permito dirigiros a las siguientes direcciones:

“COLIMADO DEL BUSCADOR DE LA POLAR”

“PUESTA EN ESTACION DE MONTURA ECUATORIAL”

“METODO DE LA DERIVA”

Hasta pronto y buenos cielos

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